InicioRelatosCrónica de un viacrucis: vacunación a adultos mayores en Alto Paraná

Crónica de un viacrucis: vacunación a adultos mayores en Alto Paraná

En todo el país, aumentan las familias que deben organizarse para que padres, madres, tíos o abuelos puedan recibir la primera dosis de defensa ante el virus. Don Manuel fue acompañado de uno de sus hijos y llevando todas las comodidades posibles, cómo una silla plegable, agua y comida. Él se acercó a la Gobernación de Alto Paraná, a las 4 de la madrugada del sábado 22 de mayo.

Al llegar al único local de vacunación del Alto Paraná, se encontró con una gran fila de personas que se acercaron al lugar desde la medianoche, todas usando tapabocas, pero aglomeradas y con total ausencia de insumos como alcohol en gel o lavamanos.

Se notó la falta de agentes de seguridad, de limpieza o de aseo. Las autoridades no habilitaron baños públicos y a causa de las recientes lluvias, el lugar estaba muy mojado y más sucio de lo normal. Ante la nula organización, una voluntaria comenzó a enumerar de manera improvisada a todas las personas en la fila. A Don Manuel le tocó el número 246.

El improvisado número que le asignó a Don Manuel, una voluntaria que organizó la fila para la vacunación. (Foto: El Urbano).

Si bien la enumeración no fue oficial con sello y aprobación del Ministerio de Salud, la misma transmitió tranquilidad y mientras la fila aumentaba minuto a minuto, en cada metro se formaba grupos de individuos, unidos por la misma misión: salir de ese lugar vacunados.

“Yo soy del Barrio San Roque”, le expresa un señor llamado Mario a Don Manuel, quien responde: “Y yo de barrio Obrero”. Al siguiente segundo surgió un reclamo fuerte: “¿¡Cómo lo que esta gente sirve solo para robar!?”, declaró indignada Doña Francisca, quien también se encontraba acompañada de su amiga de la misma edad, de nombre Clara.

La catarsis entre los cuatros personajes continuó por las siguientes horas, mientras la comodidad solo fue posible gracias a la preparación de cada uno y la solidaridad de algunos. Sillas fueron prestadas y hasta chipas fueron compartidas, al mismo tiempo que la fila fácilmente ya daba vuelta a la cuadra ubicando la cola frente al Colegio Bautista, al costado de la administración departamental. Ya para las 07:00 la línea comenzó a moverse, desde la punta en una suerte de teléfono cortado llegaba la información de que hacían entrar grupos de hasta 20 personas cada.

Una larga fila de adultos mayores se formó desde la medianoche, frente a la Gobernación de Alto Paraná. (Foto: El Urbano).

Don Manuel y sus compañeros de lucha se mantenían concentrados, siguiendo el ritmo de la fila, ya que una falta de atención representaba la interrupción y por ende gritos de indignación de los que se encontraban más atrás, obviamente la paciencia ya no era una opción.

El momento de la esperada vacunación

Aproximadamente a las 08:30, llega el turno del 246 y al final, ese papelito a bolígrafo fue más oficial que cualquier Decreto Presidencial. Don López ingresó al predio de vacunación y comenzó otra etapa del proceso.

Al salir de la fila, Don Manuel entró en otra, esta vez para certificar si su número de cédula coincide con el día. Hay que aclarar que la persona que no cumple con este detalle no puede recibir la dosis.

Luego de confirmar que todo estaba en orden, nuestro protagonista recibió otro número, el 318 para realizar los registros de vacunación. Ya adentro, frente a la entrada de la Junta Departamental los espacios estaban distribuidos entre recepción, registros y punto de vacunación.

Cabe destacar que ante la improvisación de parte del Ministerio de Salud a nivel central, funcionarios de la Décima Región Sanitaria y la Gobernación hicieron lo posible para mejorar el pasar de los adultos, facilitando la disposición de sillas, sanitarios y la provisión de agua e incluso un refrigerio que consistía en cocido con leche y chipita.

Don Manuel López fue llamado para el registro y fue entrevistado por uno de los trabajadores de la salud, quien llevó su cédula y le indicó que debía esperar nuevamente, pero esta vez sería llamado por su nombre completo para recibir la vacuna. Pasada la última espera, alrededor de las 10:00 (luego de 6 horas de viacrucis), Don Manuel recibió la ansiada primera dosis de inmunización contra el Coronavirus.

Don Manuel López Zotelo, luego de 6 horas de espera, con su certificado de vacunación. (Foto: El Urbano).

Cabe recordar que en estos días, la vacuna de primera dosis usada en Alto Paraná fue la Sputnik V, de origen rusa. Su segunda dosis debe ser aplicada a partir de los 21 días y por los siguientes tres meses, los beneficiarios deben presentar solo la tarjeta de vacunación en los días y lugares a ser definidos.

Más información: Fallas en el proceso de vacunación en CDE mientras el país bate récord de fallecidos en las últimas 24 horas

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