Investigación social invita a escuchar la voz de adolescentes

La Asociación Callescuela con apoyo de Unicef, presentó públicamente una investigación sobre adolescencia y violencia realizada en Alto Paraná, este viernes en un evento virtual. A través del diagnóstico, se pudo identificar aquellas prácticas que se mantienen en la crianza de adolescentes, que de alguna manera justifican violencias y afectan las relaciones en la familia, la escuela y espacios comunitarios.

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Jonathan Vázquez (12), quien participa activamente en actividades de Callescuela, comentó los resultados de la investigación presentada durante el evento virtual. (Foto: Gentileza).

Callescuela es una organización sin fines de lucro, fundada en el año 1982 con la misión de trabajar por mejores condiciones de vida de los niños, las niñas y adolescentes trabajadores, en el marco de la equidad, la participación protagónica y el respeto irrestricto a los Derechos Humanos.

A través de un equipo de investigadores, Callescuela realizó el “Diagnóstico sobre patrones culturales que intervienen en la situación de violencia contra adolescentes en el Dpto. de Alto Paraná”. Esta investigación explora y describe aspectos claves vinculados a factores culturales, que intervienen en las situaciones de violencia hacia adolescentes de 4 distritos de Alto Paraná.

El equipo estuvo conformado por Nidia Batilana, Sara López y Oscar Gaona, investigadores y docentes universitarios. Nilo Mármol de Callescuela en la coordinación y un equipo de trabajo de recolección de información con: Esmelda Barreto, Stefani Quiñónez, Josefina Armoa,  Pablo Rojas y Sandra Florentín.

Cultura y violencia

Los patrones culturales incluyen conocimientos, las creencias, el arte, la moral, las leyes, las costumbres de las personas en la sociedad. Para entender cómo los patrones culturales influyen en la violencia que afecta a adolescentes, el equipo investigador aplicó encuestas, entrevistas y realizó grupos focales en siete comunidades de cuatro distritos de Alto Paraná.

Los investigadores relevaron datos en Comuneros y Primavera de Minga Guazú, Km. 9 Esmeralda de Presidente Franco, San Isidro de Hernandarias, San Miguel, San Roque y Santa Ana de Ciudad del Este. Encuestaron a 152 adolescentes entre 12 y 17 años de edad y 144 referentes de sus familias. También hicieron entrevistas a 8 dirigentes de las comunidades, 2 referentes del Ministerio Público, 3 referentes de la Defensoría, 4 referentes de CODENIs, 2 referentes de Comisarías, 1 referente del Poder Judicial y 1 referente del Ministerio de Salud. Además, se practicaron 10 entrevistas grupales a adolescentes y 1 entrevista grupal a mujeres adultas de la comunidad. 

¿Qué es el adultocentrismo?

Un concepto que permite comprender cómo opera el adultocentrismo es lo que hace llamar adultismoEl adultismo “es cualquier comportamiento, acción o lenguaje que limita o pone en duda las capacidades de los adolescentes, por el solo hecho de tener menos años de vida”.  El adultismo se expresa a través de mensajes que menoscaban las capacidades de las y los adolescentes y opera en el plano de las prácticas sociales; se produce ante la falta de herramientas de las personas adultas para reconocer y acompañar los procesos de vida de las y los adolescentes, según expresa el informe “Superando el adultocentrismo” de UNICEF del año 2013.

La investigación reveló que la mayoría de los y las adolescentes manifiestan que no se tiene en cuenta su opinión en la casa ni en la comunidad. También las familias encuestadas coinciden con adolescentes sobre esta frase: “se hace lo que los adultos dicen”. La idea de los adultos hacia los y las adolescentes es de la negatividad y la desesperanza, limitando las posibilidades de trabajo y organización con los y las adolescentes.

El castigo físico sigue siendo visto como una forma de educar a las y los hijos. Sin embargo, los y las adolescentes ya cuentan con información y tienen formada una opinión sobre el significado y los tipos de violencia. Indicaron que las violencias más presentes en sus comunidades son la violencia física (34,9%) y verbal (48,7%).

El diagnóstico también indica que la calle es el espacio de mayor vulnerabilidad para las y los adolescentes, desde la perspectiva de los referentes comunitarios y actores del sistema. La observan como espacio de amenaza y de desprotección, en especial para las mujeres. Para los y las adolescentes, otros espacios donde se producen violencias son la casa y escuela, y en esta última la violencia entre pares se produce con frecuencia.

Reflexiones para pensar y accionar juntos

En el contexto de pandemia, adolescentes, familias, referentes comunitarios plantean que la violencia aumentó o que sigue igual. Sin embargo, los actores institucionales reportaron la disminución de las denuncias de casos de violencia. Suponen que debido a las restricciones y el encierro, las víctimas no han podido concurrir a las instituciones para denunciar.

La violencia tiene relación con las pautas de crianza. Se identificaron dos afirmaciones claves y que se relacionan con formas de crianza: “Una palmada a tiempo es más efectiva para poner límites antes que hablar e intentar convencer” y “Te pego por tu propio bien”. Esto es aceptado por familias, adolescentes, actores institucionales, aprobando el castigo físico como método de disciplinamiento o bien como forma de crianza que garantiza que el/la adolescente crezca bien.

La mayoría indicó que la violencia no es aprobada como forma de resolución de conflictos, pero a la vez indicaron que “uno aprende mejor con el sufrimiento” o que “los gritos o insultos no les hacen daño a los niños”. Se rechaza la violencia pero a la vez se acepta el castigo como forma de educar.

Liz Torres, referente de Callescuela, destacó la importancia de esta investigación y señaló que aún queda mucho por hacer para erradicar la violencia hacia niños, niñas y adolescentes. “Sin embargo, no nos frustremos, muchas acciones se han realizado como el logro de la Ley del Buen Trato, contra toda forma de Castigo Físico”, expresó e invitó a vecinos, docentes y adultos en general a no callar la violencia contra menores de edad.

Los resultados de la investigación motivaron una campaña educativa llamada “Adolescencia libre de violencia”. Se elaboró contenido para radios con la participación del dúo de rap “Las hijas de la alquimia”, actores del Elenco Lampium y adolescentes con quienes trabaja la Asociación Callescuela. También se difundirán cortos animados con la misma temática, elaborados en conjunto con la productora McFligth Audiovisual, que próximamente serán compartidos a través de la fan page de Callescuela.


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