Apolonia, niña «guerrillera»

Con apenas 12 años, la acusaron de guerrillera en la masacre de Caaguazú. Su ficha policial fue encontrada en los archivos del terror.

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La actual pandemia nos entrega números cada vez más altos y entre esas novedades nos topamos con viejos conocidos de nuestra realidad nacional, como lo son los enfrentamientos entre las FTC (Fuerza de tarea conjuntas) y el EPP (Ejército del Pueblo Paraguayo), por un lado, las fuerzas estatales y por el otro un grupo subversivo, en el medio, un montón de interrogantes que lejos de ser respondidas solo aumentan.

Los nombres de esta ocasión son María del Carmen y Liliana Villalba, niñas de 11 años de edad, muertas el miércoles a la mañana en la estancia Paraíso entre los departamentos de Concepción y Amambay, en un enfrentamiento entre la fracción armada y las fuerzas del orden.

Este hecho lamentable y celebrado por la administración de Mario Abdo dividió a la opinión pública con relación a una serie de temas como los derechos de los menores y el grado de responsabilidad estatal en la desaparición de las infantes catalogadas como integrantes de la guerrilla. Pero no fue la primera vez.

Hace 40 años, nacía la historia de la primera niña «guerrillera».

Apolonia Flores Rotela una niña de 12 años que llegó a contar con una ficha policial de parte de la policía secreta de Alfredo Stroessner y hoy es parte del Archivo del Terror, en el marco del “Caso Caaguazú”, sucedido en marzo de 1980, cuando un grupo de integrantes de la Ligas Agrarias tenían la intención de realizar una manifestación contra la dictadura. La niña por su parte se encontraba en el grupo opositor principalmente llevando la bandera de la educación en la zona, solicitando más presencia del gobierno en ese sentido.

Finalmente, la acción de reclamo no pudo ser realizada ya que el ómnibus donde se encontraba Apolonia y sus colegas fue perseguido y atacado por las fuerzas represoras.

En el suceso fallecieron varios integrantes de la considerada en ese entonces organización guerrillera con tinte comunista y Apolonia quedó mal herida, para luego ser abusada y maltratada por los policías.

La niña fue trasladada al Rigoberto Caballero donde permaneció dos meses y tuvo la «grata» visita del presidente Stroessner en dos ocasiones. El dictador le hizo una sospechosa propuesta donde le ofrecía pagar todos sus estudios a cambio de no volver más junto a su familia. Apolonia se negó y terminó en el Buen Pastor por un año.

Lejos de admitir la responsabilidad de sus actos, el gobierno de ese entonces ninguneo todo e intentó callar a la joven victima con amenazas y chantajes, la misma no se rindió y volvió a su lugar, Acaraymi de Alto Paraná donde actualmente aún reside con su familia.   

Volviendo a nuestros días, el gobierno de Marito pidió dialogo antes que violencia, lo dice eso luego de disparar y después de realizar más inversiones en ejército y arma que en mejorar la vida de los pobladores de la zona de influencia del grupo guerrillero.

Pasaron 40 años y Apolonia aún es considerada una peligrosa guerrillera en su prontuario policial.


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